Bricos sobre mecánica
Cámbiate aceite y filtros
Aparte de que andamos en crisis económica, lo de ahorrar nunca viene mal. Y si cogemos habilidades bricolajeras, pues mucho mejor.
Pongamos como ejemplo una furgo como la nuestra que en cada cambio de aceite (cada 15 000 km), que también coincide con el de los tres filtros principales (aceite, admisión de aire y polvo-polen), se lleva aproximadamente diez litros de aceite sintético longlife 5W30, o sea, en total, hecho en el concesionario, unos 400 €. O unos 350 € si es en el taller del barrio.
En este tutorial se trata simplemente de hacerlo todo igual, pero por 148 €, es decir, menos de la mitad.
Lo primero que tenemos que hacer es localizar en donde vivimos un almacén, normalmente en polígonos industriales o barrios muy populosos, de los que se dedican a la venta a talleres de recambios de automoción. Ya sabéis... esos de los que están entrando y saliendo a todas horas chavales con ciclomotores para llevar repuestos por toda la ciudad.
En ellos hallaremos a precios con enormes descuentos, que raramente encontraríamos en grandes cadenas como Norauto, Feu Vert, Aurgi o Midas, todos los filtros que necesitemos y el aceite.
A continuación os paso los códigos de pedido de los filtros que lleva la Viano Marco Polo 3.2 en distintas marcas equivalentes y las enormes diferencias de precio:
Filtro de aceite:
Mercedes: A 000 180 26 09 y A 611 180 00 09
Bosch: 145 742 92 63
Man: HU 7185 X
Mahle: OX 153 D y OX345 D
Pulfu: L 305
(os costarán unos 12 € frente a los 25 € que valen normalmente)
Filtro de aire de admisión:
Mercedes: A 000 090 16 51
Microstar: LX 1573
Man: C 4219 2
Mahle: LX 1573
(os costarán unos 14 € frente a los 32 € que valen normalmente)
Filtro de polvo-polen (aire acondicionado):
Zaffo: 494
Man: CU/CUK 3540
Nair: M 2260
Mahle: LA 229
(os costarán unos 12 € frente a los 20 € que valen normalmente)
Filtro de gasolina:
Mahle: KL 84/2
Man: WK 511/1
Aceite sintético longlife 5W30:
Repsol: 45 €/ 5 l.
Valvoline Sypower ll: 55 €/ 5 l.
(frente a los 80 € en cualquier gran superficie)
Lo segundo en lo que podemos ahorrar, naturalmente, es en la mano de obra. Para cambiar los tres filtros principales y el aceite (el filtro de combustible y el de carbón activado del depósito pueden aguantar más) sólo necesitaremos un lugar tranquilo, por ejemplo nuestro garaje, un par de horas libres y muy pocas herramientas, entre ellas este fantástico bidón que venden en Norauto por unos 15 €. (foto 1)
Nos hacemos unas rampas de madera de deshecho unidas entre sí con estas medidas aproximadamente (foto 2) y subimos ahí las ruedas delanteras de la furgo para trabajar con comodidad. (foto 3)
Si no nos animamos, también podemos izarla con un gato hidráulico y luego asentarla por seguridad con un caballete. (foto 4) (foto 5)
Para tumbarnos en el suelo, nos vendrá de lujo la típica esterilla gofrada que se emplea para debajo de los sacos de dormir. (foto 6)
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Foto 1

Foto 2

Foto 3

Foto 4

Foto 5

Foto 6
Para facilitar que se iguale la presión atmosférica por la parte superior del motor, abrimos el tapón de entrada de aceite limpio. (foto 8) (foto 9)
Después, en el centro del cárter del motor, en su parte baja, localizamos este tornillo de vaciado (foto 10) (foto 11) que, como se ve, va provisto de una arandela de cobre que no hay que sustituir nunca. En estos modelos de furgo ya no viene la antigua arandela hueca deformable.
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Foto 7

Foto 8

Foto 9

Foto 10

Foto 11

Foto 12
Cuando el caudal sea ya menor, el flujo empezará a ser más vertical y seguramente tengamos que reposicionar el bidón para que el goteo permanezca cayendo dentro del plato.
Mientras se va vaciando el aceite usado, nos hacemos con una llave de cinta para aflojar la carcasa del filtro del aceite (foto 15) y operamos con ella de la manera siguiente: (foto 16)
1. Con la cinta un poco más abierta que la circunferencia de la carcasa del filtro, situamos la herramienta de forma que abrace por completo la pieza y que esté lo más cerca posible de la parte inferior para permitirnos el mayor ángulo de giro en el paso siguiente. Luego apretamos el pomo en sentido horario para que se ajuste bien a la tapa mediante los pequeño tetones que tiene estampados. (foto 17)
2. Estando bien apretada la llave sobre la carcasa, giramos toda la herramienta en sentido antihorario hasta que rocemos con cualquier componente del motor que ya nos impida el giro. La resistencia del portafiltro (o el filtro metálico si es un modelo antiguo) será vencida fácilmente y todo pivotará solidario.
3. En ese momento, sin mover la herramienta con respecto al bloque del filtro, aflojamos el pomo en sentido antihorario para que la cincha deje de presionar la carcasa.
4. Finalmente, teniendo cuidado de no deshacer el giro que ya le hemos dado al filtro, volvemos la llave en sentido horario hacia la posición inicial para volver a comenzar de nuevo los cuatro pasos.
Bastará una serie o como mucho dos para que el afloje sea tal que ya podamos seguirlo con la mano normalmente hasta que la carcasa salga por completo de su alojamiento. (foto 18)
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Foto 13

Foto 14

Foto 15

Foto 16

Foto 17

Foto 18
Al volver a colocar en su sitio el portafiltro, no hay que olvidarse de untar un poco las gomas y la rosca con el dedo mojado en parte del aceite que ha quedado en el vaso del motor. Esto nos hará la vida más fácil en ulteriores cambios. (foto 20)
Y –¡ atención !– al enroscar de nuevo el aparato no olvidar hacerlo únicamente con la mano, dando sólo un cuarto de vuelta apenas notemos que la resistencia de la rosca es firme. ¡Nunca con la llave! De lo contrario, la próxima vez que queramos desenroscar seguramente nos veamos obligados a atravesar la pieza con un destornillador, hacer gran brazo de palanca y gastarnos una pasta en el recambio.
Una vez que el filtro esté ya colocado, cerraremos el tapón del cárter con la llave de carraca (seguramente ya casi no goteará nada) y procederemos al rellenado con el aceite limpio. Unos 9,50 ó 9,75 l en este modelo, dependiendo de lo bien que esté drenado, de si está perfectamente horizontal o no... (foto 21)
Mientras el aceite se asienta, podemos dedicarnos a renovar los dos filtros de aire: el que limpia los aportes a los colectores de admisión del motor y el que purifica de polvo y polen la entrada al sistema de aire acondicionado o climatizador.
Para cambiar el primero sólo hay que aflojar los cinco tirafondos de la tapa de su contenedor, (foto 22) aprovechar para aspirar restos vegetales y de insectos, (foto 23) y permutar el sucio por el limpio. (foto 24)
Así de fácil.
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Foto 19

Foto 20

Foto 21

Foto 22

Foto 23

Foto 24
Igualmente, para renovar el del climatizador, hay que apalancar en la pequeña pestaña de la tapa bajo el parabrisas, (foto 25) (foto 26) retirar el fleje tensor, (foto 27) y tirar de la bandeja hacia arriba. (foto 28)
Lo más normal es que con el paso del tiempo, la goma perimetral que hace estanco este casette esté estropeada. Será el momento de sustituirla con un burlete autoadhesivo normal, de los de ventanas. (foto 29) (foto 30)
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Foto 25

Foto 26

Foto 27

Foto 28

Foto 29

Foto 30
Al cambiar el filtro de papel antiguo por el nuevo no olvidéis respetar la posición de flujo de aire según está marcada. (foto 31) (foto 32)
Finalmente, se cierra todo en sentido inverso tras aspirar también posibles restos. Durante este interim ya se habrá escurrido bien el aceite en el interior del cárter y podremos medir con la varilla (el arillo rojo) (foto 33) si el nivel está en la cota correcta. Que será siempre dos o tres milímetros por debajo de la cota de máximo. Nunca superarla porque podría perjudicar al motor. Si nos hemos pasado, habrá que vaciar un poco. Y si nos hemos quedado cortos, añadir. (foto 34)
Con el aceite usado recogido en el bidón nos dirigiremos al punto limpio más cercano (que puede ser también un taller mecánico) a vaciarlo. Podemos también trasvasarlo a unas garrafas usadas de aceite de veces anteriores, o a unas de agua, para llevar más recipientes juntos en un viaje posterior. Así podremos limpiar el bidón-bandeja y tenerlo listo para el siguiente uso. (foto 35) (foto 36)
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Foto 31

Foto 32

Foto 33

Foto 34

Foto 35

Foto 36
Los motores Mercedes-Benz suelen gastar aceite. Es decir, cada cinco mil kilómetros aproximadamente nos faltará del cárter en torno a un litro que se habrá volatilizado por la fricción. Y que deberemos reponer. Según explican los ingenieros, ello es uno de los secretos de la grandeza de estos propulsores y la razón de su célebre longevidad que en ocasiones puede rondar más del medio millón de kilómetros.
Antes de cerrar la tapa del capó, es bueno repasar otros niveles (lavaparabrisas, fluidos de freno y dirección asistida, refrigerante-anticongelante...) y, sobre todo, no olvidar tapones sin poner en su sitio.
Bueno, haceos con guantes de látex, papeles de periódico y de cocina, un buen mono de trabajo y ya veréis qué sencillo y satisfactorio es hacerle nosotros mismos a la furgo los mantenimientos. Sin miedo.





































